Wednesday, January 20, 2010

Colin Chapman: El innovador incansable


Una de las razones que hace que me entusiasme el retorno de Lotus a la parrilla de la Fórmula 1, es que obligará a los espectadores a recordar y descubrir la figura de Colin Chapman, su fundador.

Ningún otro ingeniero de la historia de la Fórmula 1 ha sido más decisivo en sus avances tecnológicos, puede sonar como una exageración, pero los veteranos aficionados y los nostálgicos del Team Lotus estarán de acuerdo.   

 
Colin Chapman: Un innovador incansable, 
un visionario y un auténtico genio
 
El ingeniero de Richmond (Surrey, Gran Bretaña), fué el primero en introducir el concepto de chasis monocasco en vez de la estructura tubular utilizada hasta entonces, haciendo que el coche fuera a la vez más rígido y más ligero. Eso permitió a Jim Clark, que condujo únicamente para Lotus durante sus años en Fórmula 1, aplastar a la competencia en 1963 con el Lotus 25 (7 victorias). El Team Lotus fué el primero que utilizó el recién creado motor Ford Cosworth DFV (Double Four Valve) V8 (lo que hace que la presente asociación entre Lotus F1 Racing y Cosworth, que ya no está unida a Ford, nos suene tan bien) en el modelo 49. Además este monoplaza innovador, utilizaba el motor como un elemento sometido a tensiones estructurales, al ser la unión entre el monocasco delantero y la caja de cambios y la suspensión trasera. Le daría a Graham Hill 3 victorias en 1968 y el título de Campeón del Mundo. No voy a incidir en todas y cada una de los avances ya que la entrada sería interminable. Aunque sin éxito, el 56B correría el Gran Premio de Italia de 1971, motorizado por una turbina Pratt and Whitney, con cuatro ruedas motrices y sin caja de cambios (era una derivación del modelo 56 para Indianápolis).

 
 
Lotus 56B: Turbina Pratt and Whitney, 4 ruedas motrices
y sin caja de cambios ¿Alguien da más?
(Emerson Fittipaldi, Italia 1971)
 
Colin Chapman siempre intentó estar un paso por delante de los demás, algunos han hablado de una "ventaja injusta" al deberse a algún nuevo elemento que aseguraba la superioridad de su monoplaza sobre los demás. Yo lo llamo, sencillamente, genialidad.
Pero la cosa no se quedó ahí, el 72 cuya trayectoria se extendió, en sus diferentes versiones, a lo largo de 5 años, introdujo suspensiones que mantenían la horizontalidad del chasis independientemente de las frenadas o aceleraciones (el monoplaza no "picaba" al frenar, ni se levantaba al acelerar), radiadores laterales, frenos "in-board"... La lista de novedades que aportó el 72 es mareante y le daría a Lotus dos Campeonatos del Mundo de pilotos (Jochen Rindt en 1970 y Emerson Fittipaldi en 1972) y tres de constructores (1970, 1972 y 1973). Más tarde llegarían los 78 y 79, "wing-cars", que en las experimentadas manos de Mario Andretti, aplastarían a la oposición en 1978 tras unas cuantas brillantes victorias en 1977. Como el as norteamericano le había pedido un coche con apoyo aerodinámico, pero sin arrastre, la genialidad de Colin Chapman le hizo diseñar un monoplaza cuyos laterales tenían la forma de alas invertidas, en las que el flujo de aire estaba canalizado por "faldillas" móviles que tocaban permanentemente el suelo. Era un concepto revolucionario que incrementaría de tal forma las prestaciones, que tuvo que ser completamente prohibido a fines de 1982...


 Lotus 78: El primer "wing-car" (Mario Andretti, Italia 1977)
 
El ilegalizado 88 (1981) fué el canto del cisne de la creatividad de Colin Chapman (debido a su prematura muerte a los 54 años en diciembre de 1982), al imponer el reglamento que tenía que haber una mínima distancia entre los bordes inferiores del chasis y el suelo y prohibir las "faldillas" móviles, toda la parrilla hizo trampa haciendo que el coche "bajara" una vez salido de boxes y para conservar el flujo de aire los ingenieros endurecieron las suspensiones al máximo. Lotus se descolgó con un monoplaza de doble chasis, uno que soportaría las cargas aerodinámicas cuya suspensión era durísima y otro que contenía el habitáculo del piloto con otras suspensiones "mas normales". Además, fué el primer monoplaza fabricado en gran parte en fibra de carbono. Era sencillamente otra demostración de la genialidad de Chapman, que enfureció a la competencia que lo hizo prohibir por la FIA.
Uno no puede ni imaginar lo que habría ocurrido si Colin Chapman y Ayrton Senna hubieran podido trabajar juntos...

Colin Chapman fué un auténtico genio.