Sunday, January 11, 2015

Alonso en Ferrari: El mesías que no fué (II)


2012, no es Senna: Rompiéndose bajo presión


Este anuncio ocupa un lugar especial entre mis recuerdos. En él, un sereno Ayrton Senna personifica la actitud de concentración necesaria para mantener la compostura bajo presión. Una capacidad que también tenían Alain Prost y Michael Schumacher. ¿Y Fernando Alonso?

Más bien no.

2012 fué un año lleno de novedades en el que el hombre de Oviedo había conseguido acumular una ventaja sustancial antes del Gran Premio de Bélgica en Spa Francorchamps. 40 puntos más que Mark Webber y 42 por delante de Sebastian Vettel.
La pista de las Ardenas siempre ha sido considerada el lugar ideal para separar a los mejores de los simplemente buenos. Mientras que Schumacher ganó seis veces, Senna cinco y Kimi Räikkönen cuatro, Alonso, sin ninguna victoria, no conseguía terminar de destacar en dicho trazado, como vimos fué el caso en el 2010. Tampoco en el 2012, aunque no por culpa suya. Arriesgando demasiado, Romain Grosjean organizó un verdadero caos en la salida, en el que estuvo a punto de golpear con una rueda delantera el casco de Fernando Alonso, cuya carrera terminó en La Source. Aunque afortunadamente se evitó una tragedia por centímetros, este incidente marcaría un punto de inflexión en la temporada.

Tras haberse recuperado en Monza con un tercer puesto, Alonso se fué de Singapur 29 puntos por delante del jóven alemán que había ganado allí recordándole a todo el mundo sus aspiraciones al título.
Sin embargo a la salida de Suzuka, desde el séptimo puesto de la parrilla, el asturiano fué desplazándose hacia la izquierda hasta que dejó a Kimi Räikkönen sin ninguna posibilidad de moverse. El neumático trasero del Ferrari fué desgarrado por el alerón delantero del Lotus, y ahí se acabo su Gran Premio.

Suzuka 2012: Un error inmenso que costaría
un campeonato

¿Por qué Alonso, habitualmente tan conservador, arriesgó tanto en la salida? ¿Temía acaso el retorno del duo Vettel-Red Bull? No parecía necesario afrontar tales riesgos a esas alturas de la temporada. Aunque después de la carrera afirmó que la culpa era de Kimi, sólo unos pocos entre sus más incondicionales seguidores asintieron. Su diferencia con Seb se había reducido a 4 puntos.

En Corea, con su tercera victoria consecutiva, el chico de Heppenheim, consiguió el liderazgo del mundial por 6 puntos y además, incrementó su total de victorias de la temporada a 4, adelantando así al piloto de Ferrari que sólo había conseguido 3.

Y entonces, de repente, algo ocurrió.

Cuando faltaban cuatro carreras, después de que los pilotos de Red Bull hubieran copado la primera línea una vez más en la India, el hombre de Oviedo declaró a la prensa que "...también estaba luchando contra Newey..."

Como disparate no está mal.

Vereis, parece que los antiguos aficionados a la Fórmula 1, no nos habíamos enterado de que cuando un coche es muy competitivo, los demás pilotos luchan también contra el Ingeniero Jefe. Así que no era contra Jim Clark, Graham Hill, Jochen Rindt, Emerson Fittipaldi, Ronnie Peterson o Mario Andretti con quienes competían sus rivales, sino contra Colin Chapman también. ¡Y yo, ingenuo de mí, que pensaban que los Fórmula 1 eran monoplazas!

Por otra parte, Alonso debería haber recordado que sus rivales también estaban luchando contra la "relación especial" entre Michelin y Renault, cuando se llevó sus dos Campeonatos del Mundo en el 2005 y 2006. Un tema sobre el que volveré en un futuro post.

Seb no se dejó impresionar y se llevó su quinta victoria del año. Para después ser tercero en Abu Dhabi, tras un problema en la Q3 que le obligó a salir desde el pitlane. En ambos casos, El hombre que también estaba luchando contra Newey, consiguió terminar segundo . Con dos carreras por delante el jóven alemán tenía diez puntos de ventaja, lo que no está nada mal para alquien que tiene que correr con el Ingeniero Jefe de su equipo escondido en el monoplaza...

En el Gran Premio de Estados Unidos, en Austin, Tejas, volvieron a resultar visibles los efectos de la presión sobre El hombre que también estaba luchando contra Newey, ya que, por primera vez en la temporada, Felipe Massa calificó mejor que él. Aunque el brasileño ya había empezado por delante en Monza, debido a un fallo en la barra estabilizadora trasera del asturiano, en esta ocasión le venció limpiamente en un circuito en el que ambos rodaban por primera vez. Para permitir que Alonso empezara la carrera por la parte limpia de la pista, el equipo Ferrari rompió los precintos de la caja de cambios de Massa, lo que le costaba la penalización de retroceder cinco posiciones en la parrilla. El Gran Premio se lo llevó un brillante Lewis Hamilton, mientras que Vettel y Alonso completaban el podio. Estaremos de acuerdo en que no tener que transportar a Adrian Newey debió ayudar al amigo de Stevenage a llevarse la victoria...

Y así llegó el inolvidable Gran Premio de Brasil del 2012, el momento de la verdad, al que Seb Vettel llegó con una ventaja de trece puntos sobre El hombre que también estaba luchando contra Newey. Una carrera que los miembros de la "Alonso Media Corporation" nunca olvidarán. Fueron momentos de gran intensidad, tras una salida difícil en la que fué obstruido por su compañero de equipo Mark Webber, el jóven alemán tuvo un toque con Bruno Senna, que le causó un trompo en la curva 4. Y se encontró en la posición 22, con un coche dañado. Entonces Sebastian Vettel le dió al mundo una lección de lo que es manejar la presión, sin bajar los brazos en ningún momento, luchó hasta alcanzar el sexto puesto y su tercer título consecutivo. Alonso acabó segundo y se quedó a 3 puntos del campeonato.

 Brasil 2012: El sabor amargo de la derrota

¿Afectó esto al asturiano en su auto-estima? Unos minutos después de no haber conseguido el título al volante de un Ferrari, declaró a la  Cadena de televisión Antena 3:

“…hemos demostrado una vez más que con un coche un poco más lento que el de los demás podemos ganar el campeonato perfectamente. Con un coche igual que el de los demás seguramente lo ganaremos a falta de varias carreras y con un coche bastante más lento que el de los demás luchamos hasta la última carrera…”

Lo dijo en serio.

Y todavía nos quedaba el "sainete de las banderas amarillas", ya que unas imágenes subidas a You Tube, fueron interpretadas por unos pocos como la prueba patente de que Vettel no había respetado no sé que bandera amarilla durante la carrera,  lo que debía acarrear una sanción y la pérdida del Campeonato del Mundo. El tinglado se vino abajo como un castillo de cartas. No sin que Ferrari dirigiese una pregunta a la FIA. Una decisión que recibió el apoyo de Alonso. El cual afirmaría además:

"...Francamente no me interesa lo que piensen sobre mí en Alemania o en otros sitios. Lo que sé es que la gente que me vé por la calle me abraza y me llama gladiador o samurai... "

¿Y no le felicitan por tener que luchar también contra Newey?

No me lo puedo creer.

Seguiremos informando.


4 comments:

  1. No recordaba esas declaraciones del "elegido" a final de 2012, no se cual es el coche "un poco más lento que los demás". Todavía estoy intentando recordar con cual fue el coche un poco más lento que los demás con el que gano el campeonato perfectamente.

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    1. Buena observación, los R25 y R26, eran todo menos lentos, y eran la mejor combinación monoplaza-neumáticos. A medida que vaya pasando el tiempo se irá descubriendo lo importante que fué la alianza Michelin-Renault en los títulos de Alonso.
      Naturalmente había que ser muy bueno para aprovechar la oportunidad. Pero si con esos monoplazas no veo a Fisichella llevándose los títulos, a Button sí lo veo.
      Un saludo.

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  2. Excelente post Sami, la verdad es testaruda y siempre encuentra la manera de salir a la luz.

    F1Fan

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    1. Muchas gracias por tu apoyo, amigo F1Fan. Por lo menos, los blogs nos permiten presentar puntos de vista diferentes.
      Un saludo.

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